Tiene un sabor agradable, es cremosa y está entre nosotros desde hace cientos de años. Recientemente, la leche de almendras “explotó”: la encontramos en distintas variantes, fortificadas o naturales, con grasa o sin ella, con azúcar o dietética.
Esta bebida, que poco tiene de novedosa, ha ganado una popularidad inmensa, especialmente entre quienes buscan evitar los lácteos, siendo los veganos sus principales promotores. Pero, ¿hasta dónde llegan sus beneficios?
Nada de “leche”
Los extractos de almendras no son leche, por más blancos que sean. Esta palabra, se reserva para el producto obtenido de mamíferos. Así que llamarle leche de almendras es incorrecto.
¿Qué contiene la leche de almendras?