Sobre la "leche" de almendras.
Tiene un sabor agradable, es cremosa y está entre nosotros desde hace cientos de años. Recientemente, la leche de almendras “explotó”: la encontramos en distintas variantes, fortificadas o naturales, con grasa o sin ella, con azúcar o dietética.
Esta bebida, que poco tiene de novedosa, ha ganado una popularidad inmensa, especialmente entre quienes buscan evitar los lácteos, siendo los veganos sus principales promotores. Pero, ¿hasta dónde llegan sus beneficios?
Nada de “leche”
Los extractos de almendras no son leche, por más blancos que sean. Esta palabra, se reserva para el producto obtenido de mamíferos. Así que llamarle leche de almendras es incorrecto.
¿Qué contiene la leche de almendras?
¿Cuáles son sus ventajas? Tal como describe el sitio de la Fundación Livestrong, en contraste con la leche vacuna descremada, la de almendras es aún más baja en grasas y calorías. Un vaso de la misma, con sabor a vainilla y azúcar, contiene alrededor de 90 calorías y 2,5 gramos (0,09 oz) de grasa, contra las 120 calorías y 5 gramos (0,2 oz) de grasa en un vaso de leche de vaca.
Aparte, el sitio mencionado destaca que como la leche de almendras no es un producto animal, no aporta grasas saturadas ni colesterol, lo que la convierte en una aliada de las personas que deben llevar un régimen que carezca de estos componentes.
¿Cuáles son entonces sus deficiencias? Según Livestrong, esta bebida de moda aporta más carbohidratos que la leche de vaca y ofrece solo un gramo (0,03 oz) de proteína por vaso, en comparación con los 8 gramos (0,3 oz) del lácteo.
La leche de almendras no es una buena fuente de proteínas y no la recomendaría para niños por debajo de los 2 años, resaltó Ximena Jiménez, nutricionista y vocera de la Academia Americana de Nutrición y Dietética. En el caso de los adultos, la experta recomendó las versiones sin azúcar y fortificadas con calcio, potasio, y vitaminas A y D.
Reemplazo ¿no apto?
Debido a las grandes diferencias que tiene con la leche de vaca, no debe de ser considerada como un reemplazo.
Si se buscan los beneficios proteicos de la leche, la de soya se postula como la única opción. No obstante, hay algunas personas que realmente se pueden beneficiar de ella, por ejemplo:
1. las personas veganas,
2. las intolerantes a la lactosa,
3. las alérgicas a la leche de vaca
4. las sensibles a la soya