Científicos afirman haber identificado dos nuevas variantes genéticas que se asocian con un riesgo más alto de cáncer de mama.
Las dos variantes parecen afectar al gen KLF4, que se cree que controla la forma en que las células crecen y se dividen, y se vinculan con una mayor potencia al cáncer de mama de receptores de estrógenos positivos, la forma más común de la enfermedad.
Las mujeres con una de las variantes genéticas tienen un 12 por ciento más de probabilidades de contraer cáncer de mama, y las que tienen la segunda variante presentan un aumento del 9 por ciento en el riesgo. Las variantes aumentan el riesgo de cáncer de mama de receptores de estrógenos positivos en un 14 y en un 11 por ciento, respectivamente, señalaron los investigadores.
El descubrimiento proviene de un análisis del ADN de 100,000 mujeres de todo el mundo realizado por los investigadores. Los hallazgos aparecen en la edición del 4 de febrero de la revista Human Molecular Genetics.