Irónicamente, las personas que buscan cuidar su peso consumiendo refrescos dietéticos podrían sufrir el efecto contrario. Un nuevo estudio publicado enJournal of the American Geriatrics Society demuestra una relación directa entre la ingesta de refrescos de dieta y una mayor obesidad abdominal en adultos mayores a los 65 años de edad.
Los alarmantes resultados cuestionan la seguridad de consumir regularmente refrescos de dieta, los cuales no sólo aumentan la cantidad de grasa en el vientre sino que contribuyen a una mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y síndrome metabólico; una combinación de factores de riesgo que conducen a la presión arterial alta, diabetes, obesidad y derrame cerebral.