Con el primer hijo los padres leen todos los libros a su alcance y siguen pautas estrictas sobre limpieza y esterilización de prácticamente todo lo que toque el niño, incluido, por supuesto, su chupón, chupete, . Pero cuando hablamos del segundo bebé, las cosas empiezan a relajarse y es muy habitual ver a los padres chupando un chupete que ha caído al suelo para limpiarlo antes de devolverlo a la boca del niño. Este acto, que puede hacer que muchos se lleven las manos a la cabeza, podría estar favoreciendo el sistema inmune de los bebés.
Una investigación realizada en el Hospital Henry Ford de Detroit, en Estados Unidos, ha comprobado que los bebés cuyas madres limpiaban su chupete con saliva tenían menos alergias. Los hallazgos de este estudio serán presentados en la reunión anual del American College of Allergy, Asthma, and Immunology (ACAAI) esta semana.
departamento ambulatorio pediátrico en Montreal, Quebec, encontró que del 11% que había usado CAM, la homeopatía ocupaba el segundo lugar en uso general.

