
Jeffrey Pfeffer, profesor de la Universidad de Stanford, es autor del libro "Muriendo por un salario".
Cuando Jeffrey Pfeffer afirma que "el trabajo está matando a la gente y a nadie le importa", no lo dice en un sentido metafórico.
Lo dice tal cual, con todas sus letras, basándose en las investigaciones que ha realizado durante décadas, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
Pfeffer, profesor de la Escuela de Postgrado de Negocios de la Universidad de Stanford y autor o coautor de 15 libros en el campo de la teoría organizacional y el manejo de recursos humanos, argumenta en su último libro, "Muriendo por un salario" (Dying for a paycheck, en inglés), que el sistema de trabajo actual enferma e incluso termina con la vida de las personas.
Según la evidencia recopilada por Pfeffer, en Estados Unidos, el 61% de los empleados considera que el estrés los ha enfermado y el 7% asegura haber sido hospitalizado por causas relacionadas con el trabajo.
De hecho, sus estimaciones apuntan a que el estrés está relacionado con la muerte anual de 120.000 trabajadores estadounidenses.
Y desde un punto de vista económico, destaca el académico, el estrés tiene un costo para los empleadores de más de US$300.000 millones al año en ese país.
¿Entonces qué podemos hacer?
Nuevamente un estudio señala que es relevante limitar el tiempo que los niños pasan ante pantalla, así como cumplir con un tiempo definido de sueño, que se encuentra entre 9 y 11 horas; estas acciones conjuntas ayudarán a reducir la impulsividad en los menores.
No es el primer estudio con estas conclusiones.

3 factores evaluados en cuanto a su efecto en la impulsividad
Los autores estudiaron el efecto de sueño adecuado, tiempo limitado ante pantalla y actividad física sobre la impulsividad de los niños. En conjunto el sueño y los límites de tiempo ante pantalla tuvieron una asociación muy fuerte con el control de impulsos.


