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El cigarro electrónico es el preludio al tabaquismo adolescente.

b2ap3_thumbnail_teenecigarette.jpgLos adolescentes que prueban los cigarrillos electrónicos podrían ser más propensos a fumar cigarrillos normales, según los autores de un estudio reciente.

Se ha descubierto que el uso de los cigarrillos electrónicos esta asociado en realidad con el aumento de los adolescentes que fuman cigarrillos, en contra de la idea de que los cigarrillos electrónicos son efectivos como ayuda para dejar de fumar.

 

 

 

Los investigadores analizaron los hábitos de tabaquismo de aproximadamente 38,000 estudiantes de escuela intermedia y secundaria usando los datos de la Encuesta nacional de tabaco y jóvenes de los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. Durante años, los CDC han usado la encuesta para deducir información sobre los hábitos de los adolescentes respecto a fumar y al tabaco. En 2011 y 2012, preguntaron a los adolescentes también sobre su consumo de cigarrillos electrónicos.

Los investigadores informaron que entre 2011 y 2012 el número de adolescentes que habían probado alguna vez los cigarrillos electrónicos se había duplicado.

En 2011, el 3.1 por ciento de los adolescentes que respondieron a la encuesta habían probado los cigarrillos electrónicos al menos una vez, y el 1.7 por ciento de ellos también fumaron cigarrillos normales.

En 2012, el número de adolescentes que dijeron que habían probado los cigarrillos electrónicos aumentó hasta el 6.5 por ciento (el 2.6 por ciento de ellos también fumaban cigarrillos normales y el 4.1 por ciento usaba solo cigarrillos electrónicos), y el 2 por ciento eran usuarios en la actualidad de cigarrillos electrónicos. En los que actualmente consumían cigarrillos electrónicos, aproximadamente la mitad también fumaban cigarrillos normales y la mitad fumaban solo cigarrillos electrónicos.

"Estamos viendo que el consumo de cigarrillos electrónicos entre los adolescentes aumenta con rapidez, y no parece que usen estos productos para dejar de fumar con éxito.

El estudio plantea la cuestión de si los cigarrillos electrónicos son una "droga de inicio". El estudio no muestra una relación causal. No se puede decir aun que el consumo de cigarrillos electrónicos haga que los niños fumen, aunque la evidencia lo sugiere.

Aunque a menudo se presentan como una alternativa más sana a fumar cigarrillos reales, la verdad es que no hay investigaciones que confirmen que los cigarrillos electrónicos realmente ayuden a las personas a dejar por sí mismas los cigarrillos reales o a reducir el consumo. También le preocupa el modo en que los fabricantes de cigarrillos electrónicos están anunciando sus productos a los jóvenes.

Se presentan con sabores, como de chicle, y con unos anuncios que incluyen imágenes de bikinis.  En cuanto a las cifras fundamentales, el consumo de cigarrillos electrónicos por parte de los adolescentes es desconcertante. La mayoría de estos dispositivos sí tienen tabaco y deberíamos preocuparnos e intentar limitar el acceso a estos productos.

Michael Burke, coordinador del programa de tratamiento del Centro de dependencia de la nicotina de la Clínica Mayo, afirmó que el estudio muestra que los cigarrillos electrónicos parecen estar llegando a los jóvenes. Dijo que es preocupante porque la mayoría de las personas que se vuelven adictas a la nicotina empiezan a fumar cuando son jóvenes.

"El 90 por ciento de los casos de personas que contraen esta enfermedad adictiva empiezan antes de los 18 años", indicó Burke. "Algunos cigarrillos electrónicos están siendo anunciados como que no tienen nicotina, de modo que la preocupación inmediata está en los que tienen nicotina. Pueden iniciar a alguien en el camino de la adicción a la nicotina y finalmente pasan a un dispositivo que tenga más nicotina, y ninguno es mejor ni más dañino que los cigarrillos".

Burke dijo que se ha realizado un gran progreso gracias a los esfuerzos en la salud pública y educación entre 1996 y 2004 a la hora de reducir el tabaquismo entre los jóvenes. "Esto podría socavar las actividades educativas y preventivas en las que estamos trabajando para reducir el consumo de tabaco", indicó.

En un editorial acompañante en la edición del 6 de marzo de la revista JAMA Pediatrics, Frank Chaloupka, profesor de economía en el Instituto de Investigación y Políticas de Salud de la Universidad de Illinois, en Chicago, también dijo que se han de examinar las políticas en torno a los cigarrillos electrónicos. Se debe saber más sobre los beneficios o las consecuencias para la salud pública del consumo de cigarrillos electrónicos, afirmó.

"Su crecimiento exponencial en los últimos años, incluyendo la rapidez con que los jóvenes lo han aceptado, hace que sea evidente que los legisladores han de actuar con rapidez", escribió Chaloupka.