Skip to main content

El Dr. Google no se interesa por usted, yo si !

b2ap3_thumbnail_Dr-Google.jpgPor mejor buscador de internet que sea,  google no le puede ver, escuchar, interpretar sus palabras, no le puede examinar;  jamás podrá mirarle a los ojos y darse cuenta de que hay “algo” que aún no ha dicho y que es importante para su diagnóstico y por ende para su tratamiento.

Las búsquedas medicas por internet, alimentan a la hipocondría. Es bastante frecuente que pacientes y amigos, me llamen para decirme que padecen de X o Y enfermedad porque leyeron en internet los síntomas y coinciden “en todo” con sus síntomas. La información de internet, puede resultar engañosa, tanto para bien como para mal. Ej. Leí en google que tengo cáncer porque tengo los mismos síntomas…. O lo contrario, pensar que no se tiene nada solo porque los síntomas no corresponden a los que leyó  en internet.

 

De acuerdo con la asociación de nombre “Pew Research Center’s Internet and American Life Project”, los diagnósticos hechos con la ayuda del internet, solo fueron confirmados (ciertos) en un 41% de las ocasiones. En un 2% adicional, los cyber diagnósticos, resultaron parcialmente correctos, dejando entonces a un 59% de diagnósticos como incorrectos.

Un viejo dicho: “El que busca, encuentra” ejemplifica claramente que existe una tendencia a interpretar la nueva evidencia, como una confirmación de las creencias o teorías que se tenían previamente. Es decir, usted cree que padece de X enfermedad y como usted ya tiene esa creencia, al buscar en internet, la información que encuentre, solo le reforzara dicha creencia. Recuerdo en alguna ocasión a un paciente que me comentaba molesto y decepcionado a la vez que la medicina que le habían recetado, (de acuerdo a Dr. Google) era para bajar la presión arterial y que el medico (ignorante y sin escrúpulos) se la había recetado para la migraña. Nos tomó algunos minutos explicarle al paciente que ese medico tenía la razón y que en internet, la información habitualmente es superficial y definitivamente está lejos de ser la mejor fuente de información. Por escuchar al internet, había dejado de escuchar a su médico.

Y en ese mismo sentido, como el internet no le puede escuchar y su médico si…. Mantenga abiertas las líneas de comunicación con él; escríbale con breves comentarios de su evolución unos días después de haber iniciado su tratamiento.

Si bien hay algunas condiciones que de una u otra manera mejoraran al cabo de algunos días, independientemente del tratamiento recibido, generalmente el tratamiento recetado por el doctor que le conoce, le ha visto, interrogado y examinado, será más rápido, innocuo y efectivo.

Durante la consulta, una narrativa detallada de sus signos y síntomas es más importante que cualquier investigación que usted haya hecho en internet, recuerde que es la responsabilidad del médico llegar al diagnóstico; usted no tiene que llegar con un diagnostico a su consulta.

Si como sucede en un 59% de las ocasiones, el diagnóstico y por ende el tratamiento de Dr Google no corresponde con el que su médico le ha dado, no confía en su preparación profesional, juicio, experiencia… pues está en plena libertad de buscar una segunda opinión pero por piedad, que sea de un médico y no de otro buscador de internet. Recuerde que un poco de empatía nunca está de más. Piense como se sentiría usted si alguien que no tiene sus estudios, ni experiencia ni capacitación, llegara a refutarle algo referente a su campo de especialidad.

Siempre es una buena práctica cerciorarse quién está detrás de la información médica o consejos de salud que usted lee. Las celebridades que publican en internet sus consejos de salud no son médicos, son actrices, modelos o cantantes; no doctores…. En lo general, buenas referencias médicas se encuentran en las páginas de internet de los grandes hospitales, universidades, instituciones de salud de su país o de médicos de amplia trayectoria, prestigio y reconocimiento.

Traiga las preguntas que tenga sobre su enfermedad, escritas para que no lamente al final de la consulta, cuando va camino a casa no haber aclarado todas las dudas que tenía. Y porque no, como yo les digo a mis pacientes… esto no es de “Hable ahora o calle para siempre” su médico está a solo un clic de distancia, ya sea en el teléfono, correo electrónico, wasap etc.

Usted no le importa nada al Dr. Google ! y la verdad no debería de sorprenderle este hecho, ya que sabemos que las computadoras y las bases de datos, si bien útiles, jamás podrán reemplazar a la interacción humana, a la empatía, la compasión, la calidez, la amabilidad, el espíritu de servicio, la honestidad y el sincero deseo de ayudarle a resolver de la mejor manera su problema de salud, porque, esa es la razón por la cual yo y muchísimos otros colegas, hemos estudiado y nos hemos sacrificado por años. Así que, así es, al Dr. Google usted nunca le importara ni le llegara a conocer como yo.

Basado en el artículo que la Dra. Tracey Delaplain publicó el pasado día 3 de mayo del presente año y enriquecido con anécdotas y experiencias personales.