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Durante 20 años estudiaron a 74.044 mujeres de 65+ y éstas son sus conclusiones

 

Con una catarata, la lente del ojo se nubla y decolora. Esta estructura normalmente clara del ojo, detrás del iris y la pupila, cambia de forma para permitir que las imágenes visuales que percibimos sean enfocadas con claridad por la retina en la parte posterior del ojo. Cuando se forman cataratas, las imágenes son cada vez más borrosas, los ojos se hacen más sensibles a la luz, la visión nocturna es deficiente y a menudo se pierde el contraste entre los colores.