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¿Cómo es que las medicinas pueden incrementar las caídas?

 

Los medicamentos pueden salvar vidas al realizar tareas críticas, como mantener los niveles de azúcar en la sangre en un rango seguro, los corazones latiendo rítmicamente y los estados de ánimo a flote. Sin embargo, los efectos secundarios y las interacciones entre los medicamentos (tanto con receta como sin receta) pueden aumentar su riesgo de caída de muchas maneras.

Los principales ejemplos incluyen visión borrosa, mareos o aturdimiento derivados de la presión arterial baja, somnolencia, delirio y alteración del estado de alerta o juicio. Algunos medicamentos pueden afectar el oído interno, provocando trastornos de equilibrio temporales o permanentes.

Según una encuesta nacional de salud, un tercio de las personas de 45 a 64 años y dos tercios de las personas mayores de 65 años toman tres o más medicamentos recetados en el transcurso de un mes. Y el 16% de las personas de 45 a 64 años, así como el 39% de las personas mayores de 65 años, toman cinco o más drogas. Algunos gerontólogos dicen que rara vez ven pacientes que toman menos de seis o siete.

Tomar muchos medicamentos al mismo tiempo puede aumentar la gravedad y la frecuencia de los efectos secundarios entre personas de cualquier edad.

Los adultos mayores son especialmente vulnerables, porque los cuerpos de las personas absorben y responden a las drogas de manera diferente con la edad.

La lista de medicamentos que aumentan el riesgo de caídas incluye, entre otros, los siguientes:

  • fármacos antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) y los inhibidores de la recaptación de serotonina-norepinefrina (IRSN)
  • medicamentos contra la ansiedad, como las benzodiacepinas
  • medicamentos anticolinérgicos / antiespasmódicos (utilizados para tratar los calambres estomacales)
  • antihistamínicos
  • medicamentos para la presión arterial, como los bloqueadores alfa, los antihipertensivos de acción central, los inhibidores de la ECA, los bloqueadores de los receptores de angiotensina (BRA) y los bloqueadores beta (incluidas las gotas oculares, que pueden disminuir la presión arterial como efecto secundario)
  • medicamentos para la diabetes, como insulina, glipizida y gliburida
  • medicamentos para el corazón, como antiarrítmicos, nitratos y otros vasodilatadores, y digoxina
  • medicamentos para el dolor, como los opioides y los antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
  • medicamentos para dormir, como sedantes e hipnóticos.

 

Por esta razón es que seguimos insistiendo en que se tome solo lo indispensable de medicamentos y que sea por el menor tiempo posible. Voltear a ver a las medicinas complementarias como la #homeopatía, seguramente le ayudará a disminuir la necesidad de las medicinas convencionales y con ello, sus efectos secundarios.