Acaso ya olvidaste lo que es sentirse contento, optimista y relajado?
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Si combinas la homeopatía con este ejercicio de relajación, dormirás tan bien y tu cerebro se fortalecerá de tal manera, que no querrás dejar de hacerlo.
Nervios, opresión en el pecho, nudo en la garganta, angustia, falta de aire, sudoración… Relajarte ahora es posible gracias al control de la respiración.
Un control adecuado de la respiración te permitirá superar estos incómodos síntomas provocados por la ansiedad o la depresión y que, a la larga pueden provocarte graves problemas.
En el proceso de la respiración intervienen varios músculos, entre ellos y el más importante el diafragma, que en condiciones de tensión o estrés utilizamos de forma incorrecta provocando una respiración rápida y superficial. La solución a tu problema es conseguir utilizar correctamente todos los músculos que intervienen en el proceso de la respiración.
¿Imaginas poder relajarte en cualquier momento sólo con el simple hecho de respirar bien?
- 1. Para comenzar expulsa todo el aire de tus pulmones.
- 2. Inspira lentamente sintiendo como se hincha tu abdomen, luego continúa inspirando un poco más y siente como la parte alta de tu pecho y seguidamente tus clavículas se expanden.
- 3. Mantén el aire durante tres segundos.
- 4. Comienza a expulsar el aire por la boca, haciendo una breve pausa antes de continuar expulsándolo. Sigue repitiendo esta operación hasta que al último, tengas que hacer un esfuerzo para sacar el aire que restaba dentro de tus pulmones.
- 5. Por último mantén tus pulmones vacíos unos instantes hasta que tengas ganas de volver a respirar y comienza de nuevo el ejercicio.
Este tipo de respiración, te provocara un cierto hormigueo generalizado seguido de una sensación de pesadez. La pesadez, no es otra cosa más que relajación muscular.