Por Dr Alejandro Flores en Miércoles, 30 Enero 2019
Categoría: Temas de Actualidad

España se ha quedado sola en su campaña anti-homeopatía.

La Comisión Europea no cambiará la directiva sobre el uso de productos homeopáticos en la Unión. El gobierno español solicitó modificar el texto que regula esta terapia -cuyas propiedades no están respaldadas científicamente- durante una reunión informal celebrada en septiembre en Viena al considerar la regulación actual "un riesgo para la salud de los ciudadanos".

Bruselas no comparte esa opinión,

y ha informado que no encaja en sus planes para modificarla. "El marco actual encuentra un equilibrio entre garantizar la calidad y la seguridad e informar a los consumidores, incluidos los profesionales de la salud", dijo el Comisionado de Salud Vytenis Andriukaitis, en respuesta a las preguntas del eurodiputado socialista José Blanco.

La batalla se libra en torno al uso de la expresión medicina homeopática en la directiva europea. El Gobierno español ve un riesgo al asociar este término con una terapia cuya eficacia no está probada. Y cree que viola la definición de medicación recogida en la legislación, donde se especifica que para ser "debe tener propiedades curativas o preventivas". La presión de España busca evitar la confusión sobre las propiedades de estos productos, especialmente después de que se hayan registrado casos de muertes por elegir la homeopatía como una alternativa a la medicina tradicional.

El Ejecutivo de la UE considera que la ley europea está suficientemente garantizada y no tiene la culpa de ninguna interpretación errónea. El Comisionado de Salud recordó que la directiva impide a los productores asociar "declaraciones de naturaleza clínica con medicamentos homeopáticos sin que se demuestre su eficacia terapéutica". Y la garantía de que todos incluyen la notificación de "medicamentos homeopáticos sin indicaciones terapéuticas aprobadas", junto con una advertencia para que el usuario consulte a un médico si los síntomas persisten, es una garantía suficiente. Además, recuerde que son los gobiernos nacionales los que deben asegurarse de que no haya publicidad engañosa.

La Comisión dice que está consciente de que España está preocupada por el fenómeno cada vez más documentado de los pacientes que reemplazan el tratamiento médico con productos homeopáticos, pero cree que la información que se ofrece al cliente es la ideal, y se enfoca en garantizar que su ingesta no sea un problema-peligro. Sin embargo, no aborda el problema de los pacientes que lo toman como reemplazo de otro medicamento respaldado por docenas de estudios. "Los medicamentos homeopáticos y convencionales deben cumplir con los mismos requisitos de fabricación, distribución y vigilancia farmacológica. En ausencia de datos clínicos, los productores no pueden presentar declaraciones terapéuticas sobre sus productos", insiste Bruselas.

Según Andriukaitis, España es el único país de la UE que ha solicitado una modificación de la norma.

Aunque Bruselas no está dispuesta a corregir la ley, en ningún caso se opone a que los países lancen campañas de información por su cuenta. "Los Estados miembros todavía tienen la libertad de adoptar acciones a nivel nacional para crear conciencia sobre las características de los medicamentos homeopáticos", dice Andriukaitis.